domingo, 16 de agosto de 2026

 

Combatiente en territorios sin coordenadas,
de futuros aún no creados
que atraviesan a uno
con espada afilada.

Buceadora de espejismos.
Arriba y abajo,
adentro y afuera.
¿Dónde estoy realmente parada
en eso que aparentemente veo,
intuyo
o diluyo?

Pincho el globo
y me meto en la rendija adolorida.

Toca navegar
por las cavernas más profundas
de mi médula.

Surcidora de los fragmentos del Almita,
fragmentos recompuestos con aires de poesía,
que liberan y devuelven el soplo de vida.

Vida espiral, y muerte, y vida.

Corazón sintiente.
Abre,
        cierra,
                  llora,
        encoge,
abraza.

lunes, 10 de agosto de 2026

Mael

Vengo desde más allá del océano,

del lugar donde no hay polvo de estrellas.

Vengo porque escuché corazones,

dos verbos conjugados

y haciéndome carne.

Vengo desde más allá del ocaso,

desde el mar aireoso y estático

donde el alma espera a ser llamada.

Vengo,

como la pesca de la mañana:

la quietud interrumpida,

atravesando membranas.

Vengo

desde agujeros inmensos,

con guardianas del nacimiento,

con plegarias de madrugada,

con fuerza de madre desgarrada

y manos amorosas

que me dan la bienvenida a este cuento.

Y vengo.

Abro el portal de esta sala.

Entro en la luz.

Entro en el tiempo.

martes, 4 de agosto de 2026

 

Se enmudece el alma
cuando lo absurdo corrompe incluso las máscaras.

Silencio negro. Desasosiego.

Los pilares de la aparente realidad se derrumban.

Muere la esperanza. Se marchita el alma,
ahora incrédula, desorientada.

martes, 28 de julio de 2026

 En la desanimada tarea

de bajar el cielo a la tierra,


los titanes se cansaron de jugar.


El Gran Jugador del tablero

se aburrió del mismísimo juego.


El pequeño hámster cósmico

sigue rulando, incesante,

en la jaula solemne del engaño.


El observador de lo observado

se rasca la barriga.

¿Hacia dónde vamos?