Combatiente en territorios sin coordenadas,
de futuros aún no creados
que atraviesan a uno
con espada afilada.
Buceadora de espejismos.
Arriba y abajo,
adentro y afuera.
¿Dónde estoy realmente parada
en eso que aparentemente veo,
intuyo
o diluyo?
Pincho el globo
y me meto en la rendija adolorida.
Toca navegar
por las cavernas más profundas
de mi médula.
Surcidora de los fragmentos del Almita,
fragmentos recompuestos con aires de poesía,
que liberan y devuelven el soplo de vida.
Vida espiral, y muerte, y vida.
Corazón sintiente.
Abre,
cierra,
llora,
encoge,
abraza.

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