sábado, 12 de septiembre de 2009

Inecuación

Matemático fue el momento en que la vida nos dispuso a encontrarnos,
y a formar parte de un mismo conjunto llamado "tiempo y espacio".
Exactos fueron los vaivenes del destino para lograr desviarnos,
y no reunirnos nunca más.
Inecuación fue tu situación frente a la mía,
sin habernos acercado de ningún modo a la igualdad.
Probabilidades tal vez hayan de volver a toparnos,
y perdernos en un abrazo sin más.
Límites no existen para recrearte en sueños
y vivir lo inverosímil con absoluta convicción.
De lógica carezco para comprender este Karma
y la suma de días atada al ideal de aquella infancia.

Amilde Zanassi

jueves, 10 de septiembre de 2009

Revolución

Se presentaron los pensamientos como torbellinos,
desfilando frente a mí, e imponiendo su falso poder.

Desataron las cadenas de las bestias,
y ahora,
sólo queda correr o enfrentarse.

Antepusieron la duda.
Dejaron escapar a la razón.
Dieron surgimiento a la división.

Mi mente se declaró enemiga.
Prentende agobiar mi espíritu y sofocar mi intención.
¿Cómo he de vencer en esta rebelión?

Debo fluir, observar y dejar pasar. Sin escuchar.


Amilde Zanassi

Foto de Sofi Gentiletti

martes, 8 de septiembre de 2009

Swaran Kaur

Has venido vacía y plena, compleja, serena.
La materia dispuso esta forma, que con orgullo aceptas.

Tu espíritu no tiene tiempo. Rebosa en sabiduría.
Tu rostro no tiene máscaras. Se dibuja inocente tal cual es.
Tu amor no tiene elección, se reparte sin condición.
Tu esencia sabe a sándalo, y a la frescura que te hace bella.

Mujer de luz, ser del sol. Te encaminas hacia el bien.

Tu alma no tiene género, pero esta vez,
Decidiste ser mujer.

Amilde Zanassi

foto de Sofi Gentiletti

sábado, 5 de septiembre de 2009

Al poder de las imagenes

Creo en imágenes lo que no puedo decir
Vibro en colores cuando me animo a existir
Descanso en las palabras cuando dejo de pensar
Y me dejo llevar por su musicalidad

Todo es color y milagro.
Los tiempos de los oscuros monocromos lejos están.

En lo simplista e incógnito también encontré la belleza ingenua,
Bastó con despertar y advertirla derrotando barreras.

La imagen, expresión más pura y honesta de las cosas
Traduciéndola a palabras,
Abandona parte de su esencia dejándola tras el muro.

Por eso elijo admirar,
Favorezco el sentir,
Y profeso el crear.

Todo sea por sanar.


jueves, 3 de septiembre de 2009

Invierno

Cayó el último copo de nieve del invierno.

El viento suave renovó las ilusiones de la gente luego de tan desesperante estación.
La dejamos atrás, ahora quizás vengan felices primaveras.

Miro hacia fuera y me asomo al balcón.
Me animo a que los primeros rayos de sol cálido jueguen con mi cuerpo.

Me acuerdo de vos. De nosotros. Creo que han pasado muchos inviernos hasta que la luz finalmente nos inundó.

Nos hemos encontrado en planos distintos. Universos disímiles.
Quizás alguna vez hubo una feliz intersección, un fugaz encuentro de dos almas desnudas incorruptas por el afuera.
Pero las manecillas del reloj hicieron un recorrido muy breve hasta que este encuentro se esfumó.

Tu universo fue más un agujero negro que un cosmos de color. Y solo recibió unidireccionalmente, sin dejar nada salir.

Lo que pudo ser y se congeló, aquello latente que no perpetuó, vive en otra realidad, en una existencia donde las cosas siguieron su rumbo, sin haberle importado la terquedad del destino.

martes, 1 de septiembre de 2009

Brote

Se opacaron. A veces percibo que tu rostro se encuentra en conflicto,
Que tus ojos se tornaron oscuros mutando aquel brillo presente el día que te conocí.
Imagino tu mente cansada e incesante enemiga del dialogo interno que pone en peligro a tu paz.
El fantasma que te torturo hace unos años aun no ha sido purgado,
Y no puedes permitir el reencuentro contigo.
Tu naturaleza más bella espera resonar en el mundo,
Y que te ocupes de ella. Espera ansiosa que accedas a ser soberana de tu destino,
Sin obedecer a aquella oscuridad que surge y se renueva como la marea lo hace al ritmo del mar.
Tu vibrante piel pide a gritos que le concedas un encuentro,
Una comunión verdadera exenta de juicios y caducidad por ti decretada.
Todo aquello que quieres ser y te propones vencer, está al alcance de tus manos
Solo tienes que dar primacía a la intención y dejar esfumar las sombras que aun te tocan.
Con tan solo un parpadeo, la semilla de curación que sin dudas habita en ti, puede germinar,
Déjala actuar y que dentro brote una nueva vida.

Amilde

Te contemplaba desde lejos, distante e indiferente, sumido en tu pequeño mundo efímero de idioteces primer mundistas y amistades vacías.

Yo, que para soportar la bajada de tensión que me provocaba tu presencia, sostenía en mis manos carentes de tacto un ejército de copas de vodka.
Ese elixir que me aliviaría tu desafecto y calmaría mi espíritu de la platónica adicción a tu persona.

Abstraída en tal benévola intoxicación, me dispuse a enfrentarte, a mirarte de frente y hacer que por segundos la imagen de mi ser se grabara en tus retinas, siempre con la esperanza de que se absorbiera en tu alma.

Nos acercamos.
Dispusiste la mejor sonrisa para recibirme, pero me encolericé al notar en vos la no lectura de mis intenciones y tu tan limitada interpretación de mi corazón.
Sí, de ese músculo que por momentos pretendía anestesiar para que se subordinara sin objeciones a la razón y obedeciera a mis deseos de dejarte ir.

Dejarte ir. Poner mi firma a ese capítulo de mi vida escrito por mi propia voluntad y con irremediable literatura dramática que nunca desencadenaría en romance.
Bajar el telón. Preparar la escenografía para una nueva obra quizás con un final más feliz.
Todo aquello pretendía.

Hoy. Martes. Inestable con probabilidad de lluvias, recuerdo con ternura aquel capítulo ya tan lejano y quasi sin relevancia.
Esa sección o apartado que me llevó a acentuar aún más mi coraza, pero que esclareció sobremanera lo que no quiero: adicción a las personas,
y aquello que sí quiero: amor propio y autosuficiencia.
Gracias.


lunes, 31 de agosto de 2009

Alicia en el país de las maravillas

Se preguntó por qué
Debía perderse en textos aburridos
El mundo podía ser mágico y extraño
Emprendiendo el viaje sin sentido

La entrada a su mundo moraba en la tierra
Conducía a lo soñado y a lo más profundo
Allí Alicia podía ser libre
Abandonando lógica y razón solo en segundos

Animales y flores que hablaban
Formas alteradas y leyes físicas desafiadas.
La naturaleza no estaba muerta e inerte
Sino en conciencia y gracia aparente

Al trote y saltando se desplazaba
Ser feliz solo importaba
Lo mejor de ella se manifestaba
Y regresar a lo real no se figuraba

Supo que podría habitar allí cuando quisiera
Era el hogar interno, su país de maravillas
Una nueva dimensión ante ella se abría
Y ver con ojos claros nadie se lo impediría.

Amilde Zanassi

lunes, 24 de agosto de 2009

Cambiar de dirección

Salgo de casa detestando la gris llovizna
Que se pega a mi piel y molesta a los sentidos
Atrás quedó el olor a café
Que sin fe bebí oyendo mis latidos

La mañana es oscura y triste,
Las calles cegadas y sin melodías
El tiempo de lágrimas acompaña suspiros
De gente deseosa de un vuelco en sus vidas.

La ciudad despierta sucia y húmeda
La gente se dirige hacia rumbos obligados.
Se preguntan si son capaces de escapar
Y girar sus destinos a lo inesperado.

En cambio yo quiero estar
En el lugar donde las praderas danzan con el viento
Donde las mariposas se dirigen hacia el sol
Y la brisa se renueva con sus aleteos.

Amilde Zanassi




Foto By Sofia Gentiletti

viernes, 21 de agosto de 2009

Karma

Venimos al mundo con ansias de mejoras
pero lo olvidamos con el primer llanto,
                                                el primer parpadeo,
                                                                  el primer respiro.
Llegamos tan deseosos y a la vez tan vacíos
que el fin mismo es recordar todo lo ya aprendido

Con nuestros primeros pasos,
                                         errantes y no muy precisos
emprendemos nuestros días en la ignorancia divina.
Caminamos en la niebla sin ver el destino,
encontrándonos en encrucijadas cada vez más complejas

Desconocemos el canto de Verdad que llevamos en nosotros
y que espera despuntar como pimpollos de primavera.
Buscamos las respuestas en el afuera
sin saber que convivimos desde la eternidad con ellas

Debemos tropezar con piedras y rocas
para poder encontrar la forma de saltarlas.

                      El romper los ciclos permanentes es tarea apremiante
                      que hará escapar a la rueda de su curso vagabundo

Amilde Zanassi


Ser niño

Recuerdo en sepia aquella niñez
Donde la inocencia y la mirada pura tenían primacía
Las tardes tenían aroma a campo y su sabor era a familia

El tiempo no tenia conciencia
Y la realidad sucedía lenta
La ficción era la protagonista
De la vida y todas sus ofrendas

La vida era infinita
Sin noción alguna de su inconsistencia
Los sueños eran confundidos
Con la mismísima existencia

Los problemas no tenían presencia
Y sus soluciones eran pura simpleza
El camino parecía recto y seguro
A pesar de sus futuras exigencias

Pero el momento cumbre en belleza
Fue aquel día en que cegada por la propia esencia
Conocí al ser que me habitaba
Y en fusión emprendimos la experiencia


Amilde Zanassi

Recuerdos

Los recuerdos no significan vivir del pasado,
ni haber dejado atrás partes nuestras allí habitando

Implican la atemporalidad de la vida,
la simultaneidad de nuestro ser en tiempos distintos

Podemos viajar a los mismos,
Habitando en un aquí y ahora cada vez más fortalecido

Y en cada viaje hacia ellos
Traemos nuevas caricias, aromas, lágrimas, sabores
Que permanecen aún intactos
Y prontos a ser redescubiertos en el día más oportuno.

Del mosaico de recuerdos que es la vida,
está forjado nuestro camino
Es sabio moverse sobre ellos
Y no dejar de escuchar lo que tengan para enseñarnos.


Amilde Zanassi


Nilo

Cae el sol sobre la arena blanca
Destellando los colores del desierto
Los aromas del Nilo penetran los sentidos,
y los mil colores contrastan el paisaje detenido

El azul del agua se extiende desde lejos
Trayendo vida, civilización y esperanzas
El viento arrastra melodías de tambor
Regalándole al pueblo la magia de la percusión

El té se une a la menta fresca
Y los paladares se estremecen de placer
El humo de la Shisha forma nubes de manzanas,
que la gente comparte por doquier

Con los últimos rayos del Dios Ra
Los minaretes vibran con la voz de Allah
Los hombres se sumen en perfecta paz
Llevando consigo la armonía al hogar

El arca solar da entrada a la noche
El loto y el papiro conversan de norte a sur
El río tranquiliza sus aguas temblorosas
Propagando a las estrellas su quietud.


Amilde Zanassi


Nacer y ser

Al comienzo solo hubo vacíos de olvido
Quietud infinita y silencios perdidos
Vida eterna y sueños reprimidos
Pesadez y misterio, pero Dios siempre testigo

Hubo la nada, el universo comprimido
El deseo de ser
La magia de crear
Y el milagro de nacer

La nada se hizo estampido
Y los mares comenzaron a brotar
El silencio comenzó a ser percibido
Y los colores no dejaron de brillar

Todo adquirió un sentido
Y el universo fue compartido
La creación se unió en armonía
Y la tierra resonó en latidos.

Amilde Zanassi


Fuera de foco

Ilusión, realidad, deseos,

¿Qué vemos cuando creemos que todo es tan claro?
¿Acaso hemos dejado caer la bruma que desfila frente a los ojos?
¿O hemos alimentado esa ilusión que nos separa cada vez más de lo real?
¿Qué vemos cuando creemos que todo es tan claro?
¿Nos enfrentamos al espejo del infinito cosmos interno o nos doblegamos para trascenderlo?

Cruzar la bruma. Acompañar la brisa transparente que la arroje al vacío
Centrar nuestra visión para contemplar la verdad sin distorsiones.
Esa verdad infinita, vibrante, sin matices oscuros y de absoluta claridad.

Cruzar el río. Mirar atrás y contemplar el viejo paisaje,
Inundado y sombrío.

Cruzar hacia el sol
Y llenarnos de Dios.


Amilde Zanassi